Fue depositado realmente como un hombre en un sepulcro de piedra, pero las rocas se quebraron de temor, por su causa. Descendió en los lugares subterráneos para rescatar a los justos. (…) Aquel que descendió a los infiernos remontó. Jesús sepultado y realmente resucitó el tercer día. Si un día te atacan, pregunta sin tardar: "¿Jonás no resucitó de tierra después de tres días? Por haber tocado los huesos de Eliseo, un muerto ha resucitado (cf. 2 Re 13,21), ¿el creador de los hombres, por el poder del Padre, no resucitaría más fácilmente aún? Ha resucitadorealmente y una vez resucitadoha visto de nuevo a sus discípulos. Los doce discípulos, testigos de su resurrección (cf. 2,32-33), testimoniaron con floridos discursos y sostuvieron combates que fueron hasta la muerte, por afirmar la realidad de la resurrección. Según la Escritura "Toda cuestión será reglamentada sobre la afirmación de dos o tres testigos" (cf. Dt 19,15). No puedes ser todavía incrédulo: ¡he aquí la afirmación de doce testigos!